¿Tu hijo es torpe, tiene problemas de equilibrio o reflejos primitivos sin integrar? Te ayudamos a mejorar su coordinación motriz.
El desarrollo neuromotor es el proceso mediante el cual los niños adquieren habilidades como el equilibrio, la coordinación, el control postural y la planificación de los movimientos. Cuando este desarrollo no evoluciona de la forma esperada, pueden aparecer dificultades para correr, saltar, mantener el equilibrio o realizar actividades propias de su edad. En algunos casos, estas alteraciones están relacionadas con la persistencia de reflejos primitivos que deberían haberse integrado durante los primeros años de vida.
En nuestro centro realizamos una valoración individualizada para identificar las dificultades que presenta cada niño y diseñar un tratamiento adaptado a sus necesidades. A través de la fisioterapia pediátrica trabajamos para potenciar sus capacidades, mejorar la coordinación motora y favorecer un desarrollo más seguro y equilibrado.